Mi viaje a Japón

Blog sobre mi experiencia en Japón

Día 21 – Nikko

Olvidé comentar que el día de ayer además de Gary nos visitó un japonés que estuvo en la cama toda la noche así que al menos no molestó (es una habitación para 6 personas).

Este día partimos hacia Ueno para encontrarnos con nuestra amiga Miki, tuvimos que tomarnos un Tren shinkansen desde Ueno hasta Utsunomiya (alrededor de 20 minutos) y finalmente la línea “Nikko” hasta su terminal (otros 30 minutos).

Miki nos comentó que hacía un año que no iba a Nikko y que la última vez fue cuando sucedió el incidente de la planta así que no habían venido muchos turistas a Japón por temor a la radioactividad.

Al llegar a Nikko después de un viaje largo en el cual Misu y Ale se la pasaron durmiendo empezamos a caminar con nuestros guías Miki y Nacho hacia los templos más famosos. Nos habían contado que en Nikko se encontraba la tumba de Ieyasu Tokugawa así que estábamos entusiasmados por poder ver un lugar tan importante históricamente.

Mientras caminábamos hacia los templos entramos a un conbini de la cadena Sunkus (no hay muchos) y encontramos la bebida Dr.Pepper pero en botella de plástico. Para los que no la conocen (como yo antes de venir acá) es una bebida parecida a la Coca Cola pero con un ligero gusto a cereza, es una delicia y a todos nos gusta!! (Nacho creo que no la probó, él es fiel a su agua saborizada, no es de tomar gaseosas). Lo curioso de esta anécdota es que nunca habíamos visto la bebida en botella de plástico así que nos llevamos una cada uno. Al regresar quisimos comprar otra pero ya se habían agotado, ya nos había pasado antes con las latitas, al parecer son muy famosas. Miki nos dijo que no sabía que todavía se seguía vendiendo esa bebida y que normalmente las bebidas en Japón cambian constantemente dependiendo de la popularidad, hay días que se lanza una nueva al mercado pero quizás dura un par de días y si no vende bien la sacan rápido, por eso siempre es mejor esperar un tiempo a que se estabilice en el mercado, no vaya a ser que te hagas fan de una bebida que al final la terminan sacando jajaja.

Después de eso seguimos caminando hasta un puente con una vista muy linda, aunque había que pagar para subirse, así que simplemente nos dedicamos a sacarle fotos de lejos, además lo mejor que tenía era verlo desde lejos, no pararse encima porque se pierde la vista tan hermosa.

Empezamos a subir unas escaleras (no sabíamos la cantidad de escalones que nos esperaban este día) hacia nuestro primer templo y vimos una fuente muy linda de un dragón con una estatua encima, aparentemente del fundador de uno de los templos.

Llegamos hasta la boletería y tuvimos que pagar para nuestro primer templo, aunque en realidad nos cobraron por 4 o 5 (no recuerdo bien) templos seguidos, era una entrada que valía para todos.

No tengo muchas fotos del interior de los templos porque no se permitían fotos de los interiores así que tendrán que imaginárselos.

El primer templo tenía unas estatuas enormes de Buda y a pesar de que se encontraba en remodelación (por eso no tengo una foto del frente, porque era un cartón gigante) el interior era muy tradicional hecho de madera y repleto de estatuas y dioses. Había un dios para cada año chino (para los nacidos en el año del perro, de la rata, de la vaca, etc.) y se suponía que si le dejabas algunas monedas al dios del año de tu nacimiento ibas a tener suerte aunque obviamente optamos nuevamente por el dinero en vez de la suerte y nos dedicamos simplemente a observar.

Al salir seguimos avanzando (y subiendo escaleras) y llegamos a ver una pagoda de varios pisos donde Nacho se tomó una foto. Entramos en una zona con construcciones antiguas con colores dorados, negros y rojos, muy lindas visualmente. Se respiraba un aire muy tradicional al estar rodeado con tanta historia, aunque de vez en cuando volvíamos a tierra al ver la cantidad de gente que estaba caminando de acá para allá.

Después de eso observamos a los monos que no hablan, no ven y no escuchan, personalmente no sabía que era una historia oriental y que se remontaba a la época antigua de Japón particularmente.

Entramos en dos templos donde tuvimos que hacer una fila de unos 10 minutos. En uno el sacerdote nos explicó que era un sitio donde se juntaban los shogunes del antiguo Japón a rezar y tenía grabados de artistas famosos por todas partes. El otro templo tenía un dibujo de un dragón enorme en el techo y el sacerdote (otro diferente al anterior) nos explicó que al golpear dos palos de madera debajo de la cabeza se podía escuchar resonar un eco el cual se dice que es el lamento del dragón y que de alguna extraña razón le trae suerte a todos los que se encuentren en allí.

Al salir de los templos vimos la entrada a la tumba de Ieyasu Tokugawa pero al parecer no estaba incluida en las entradas que habíamos pagado al comienzo y además había que escalar unos 600 escalones según Miki así que primero decidimos detenernos para almorzar ya que nos moríamos de hambre.

Nos sentamos a comer algunas porquerías (sandwiches, ensalada, etc.) y Miki compró unos dulces japoneses llamados “dango” de tres sabores diferentes. Yo solo me atreví a probar 2 ya que Misu y Ale me dijeron que el tercero era incluso menos dulce que los otros dos que ya de por sí me habían parecido poco dulces. Es muy difícil describir expresamente el sabor de los dulces llamados dangos así que ya les contaremos entre los 4 cuando estemos en Argentina, seguramente podremos tratar de ponerlo en palabras. Básicamente, a nadie le disgustó, pero tampoco no es algo que compraríamos jajaja.

Después de comer continuamos nuestra marcha, aunque Ale se quedó con las ganas de visitar la tumba de Ieyasu, quizás regresemos algún otro día.

Seguimos viendo algunos templos y guardianes y finalmente decidimos emprender el descenso y nuestro regreso.

En el interín Nacho entró en toda tienda que pudo para comprar recuerdos de Nikko aunque no pudo conseguir imanes (tiene la manía de comprar un imán en cada sitio que visita para poner en la heladera), pero compró un cuadro enorme que nos sorprendimos al verlo, aparentemente según él estaba barato.

En esa tienda el dueño le habló a Miki y le comentó de un festival (que yo ya había leído en nuestro guía de Lonely Planet) en el que se practica arco y flecha sobre caballo, suena muy interesante pero es a fines de Mayo y ya no estaremos por acá, quizás para nuestro regreso algún otro año.

Mientras regresábamos vimos una tienda de antigüedades donde Ale se enamoró de la figura de una geisha que no salía tan cara y era enorme!! Aunque justamente por esta razón no pudo comprarla porque no tenía donde llevarla y se quedó con muchas ganas de llevársela.

Al salir y caminar unos metros vimos una réplica de un tazón enorme de arroz y una explicación de un extraño festival en el que los sacerdotes son “obligados” a terminar un plato enorme de arroz por algún extraño motivo que no pudimos descifrar. Eso generó la enumeración de otros extraños festivales que existen en el mundo y surgió el de la tomatina y otro que Miki no pudo describir con mucho detalle, aparentemente era en México y alguien o algo se ataba a cosas que volaban por los cielos, por lo que entendimos eran niños pero asumimos que era algo imposible.

Al llegar a la estación del shinkansen vimos con sorpresa un shinkansen enorme que iba unido a otro. Básicamente van juntos como “amarrados” hasta cierto punto donde finalmente se separan y siguen rumbos diferentes, muy interesante y útil!!

También con la ayuda de Miki filmé un shinkansen al pasar por la estación sin frenar, no saben el ruido y la velocidad con la que pasan esas cosas, el video no le hace justicia a la realidad.

Finalmente nos despedimos de Miki con la promesa de encontrarnos nuevamente algún día antes de regresar a Argentina.

Les dejo un link con las fotos de este día.

Estoy un poco desactualizado con el blog, me están faltando 2 días todavía por actualizar voy a ver si mañana puedo ponerme al día, les dejo un saludo a todos y gracias por pasarse!!

2 mayo 2012 Posted by | Nikko | 10 comentarios